Frenillo dental

Frenillo dental: ¿es necesario operarlo?

El frenillo dental es una fina membrana que, si en los bebés es grande o rígida, debe ser operada para permitirles hablar y nutrirse en condiciones óptimas

El frenillo dental es una parte de nuestro cuerpo que, por su pequeño tamaño, es relativamente desconocida. Sin embargo, si te hablamos de la importancia de la lengua, seguro que tienes claro que te sirve para numerosas acciones fundamentales del día a día, tales como hablar o comer.

Por lo tanto, no es difícil deducir que, por pequeño que sea, el frenillo va a ser un componente básico de una zona de nuestro cuerpo enormemente sensible, como es la lengua. A continuación, te contamos las claves de las posibles operaciones del frenillo lingual. Toma nota de ellas.

El porqué de la relevancia del frenillo

En primer lugar, has de saber que el frenillo dental es una fina membrana que se encuentra debajo de la lengua. Aporta unas condiciones de movilidad imprescindibles, sin las cuales serían imposibles mecanismos tan necesarios como los que posibilitan la salivación, la succión, la deglución y la dicción.

Ten en cuenta que, si el frenillo es demasiado grande o grueso, van a complicarse los movimientos de la lengua que permiten llevar a cabo estas acciones. Así que, si se da esta circunstancia, habrá que tomar medidas.

¿En qué consiste la operación del frenillo?

La rigidez del frenillo es un defecto del que los médicos se pueden percatar, de forma ideal, en las primeras horas posteriores al nacimiento del niño. Sin embargo, hay ocasiones en las que se detecta este inconveniente a posteriori.

Este hecho puede se la causa de que los especialistas aconsejen esperar un año entero para comprobar si los procesos de formación del propio cuerpo resuelven este problema.

Si no se corrige por estos medios naturales, va a ser precisa una intervención quirúrgica. Entendemos que, como madre o padre, te dé un poco de reparo someter a un bebé tan pequeño a una operación de cirugía, pero queremos aclararte que se trata de una caracterizada por su sencillez. De hecho, esta podrá ser realizada mediante anestesia local y en un plazo de solo veinte minutos.

Consistirá, básicamente, en efectuar un pequeño corte en este frenillo. Aparte, no serán necesarios los puntos de sutura, puesto que la herida que se haya generado se cicatrizará por sí misma durante la semana posterior a la intervención.

Frenillo dental

El postoperatorio del corte del frenillo

Con los niños que hayan pasado por esta operación tendrás que valorar unas atenciones especiales, la cuales son bastante simples.

  • La primera de ellas es que no coman hasta que hayan transcurrido entre cuatro y seis horas y se haya disipado el efecto de la anestesia. Los alimentos mediante los que retomen su nutrición no han de estar calientes, puesto que les podrían molestar.
  • Tras las comidas, conviene que enjuagues sus bocas con gasas esterilizadas mojadas con clorhexidina.
  • Que no se metan juguetes o sus dedos en la boca, dado que podrían infectarse.
  • Debes esterilizar sus chupetes para que no haya bacterias que puedan infectar la herida.

En definitiva, el frenillo dental es básico para el habla y la nutrición de los niños, así que controla su movilidad y, en caso de duda, acércate a nuestra clínica y estaremos encantados de atenderte.

¿Te hemos convencido? Si tienes alguna duda o crees que te podemos ayudar, es tu oportunidad. Solicita cita y estudiaremos tu caso para ofrecerte las mejores alternativas.

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